18 de julio de 2003 - Michael entrevista a Pharrell Williams
Por primera vez, Michael Jackson es el entrevistador. Esta entrevista telefónica, publicada en el número de este mes (agosto) de la revista estadounidense Interview, se ha realizado con Pharrell Williams, uno de los miembros del grupo The Neptunes. A continuación, se reproduce el texto completo de la entrevista:
Michael Jackson: ¿Hola?
Pharrell Williams: Hola. ¿Qué tal, tío?
M.J.: Debes perdonarme, pero Gregory Peck, que falleció ayer, era un amigo muy querido mío y estaba ayudando a su esposa con el servicio conmemorativo y con todo ese tipo de cosas. Así que, por favor, perdóname por llegar tarde esta llamada telefónica.
P.W.: No, escucha, tío. No me lo puedo creer: estoy hablando contigo por teléfono.
M.J.: Oh, que Dios te bendiga.
P.W.: Gracias, señor. A ti también.
M.J.: Gracias. Bueno, te estoy entrevistando, ¿verdad? Y creo que son siete preguntas, o algo por el estilo.
P.W.: Claro, todo lo que quieras.
M.J.: Bien. ¿Qué te inspira en tu música? ¿De qué te inspiras para crear tu música?
P.W.: Es una sensación. Tú usas el aire como si fuera un lienzo, y el color son los acordes musicales que llegan a tus dedos, que se plasman en el teclado. Así que cuando toco, de alguna manera estoy dibujando una sensación en el aire. Sé que quizá suene ridículo, pero...
M.J.: No, no, esa es una metáfora perfecta.
P.W.: Y cuando sabes que está completa, sabes que está completa. Es como un cuadro o una escultura. Cuando dejas de hacerlo, es porque sabes que ha llegado al final, que está completa; y al revés, ella misma te dice "Oye, ya estoy completa".
M.J.: Sí. Y hasta que no termina, no te deja dormir.
P.W.: Exacto.
M.J.: Exacto, yo también sigo esos pasos. (Ríe). ¿Y qué piensas de la música de hoy? ¿Te interesan las melodías nuevas que se están produciendo, o te sientes atraído por hacia dónde se dirige esta música?
P.W.: Bueno, personalmente creo que yo me inspiro en gente como tú y Stevie Wonder y Donny Hathway, y solo hago lo que siento que está bien.
M.J.: Exacto.
P.W.: Ya sabes, como cuando todo el mundo iba por el mismo camino y tú fuiste por el camino de Off The Wall (álbum de 1979 de Michael)
M.J.: Sí. (Ríen)
P.W.: Y cuando todos estaban yendo por otra ruta, tú fuiste por la ruta de Thriller. Tú seguiste tu propio camino. Y yo me inspiro en gente como tú, que no tiene miedo de escuchar la voz de sus sentimientos y de llevar a la práctica sus deseos y objetivos. Convertirlo en algo real, crearlo.
M.J.: Eso es precioso, me encanta. Lo has explicado muy bien. Quería preguntarte si tú también sientes lo mismo que yo siento: como si estuvieras a punto de dar a luz, como si estuvieras trayendo algo al mundo. Escribir una canción es como tener un bebé; y el hecho de que la canción llegue al final es como permitir que el bebé nazca. ¿Alguna vez has tenido esa sensación de que es difícil soltarlo?
P.W.: ¿Sabes qué? Hace unos días tuve una entrevista para presentar un vídeo, y me daba miedo ponerlo. Esa sensación era para un vídeo, pero para mí el vídeo es como la segunda parte de una canción, porque el vídeo es como una interpretación en una dimensión más visible. Sí, yo siento exactamente eso. Y es como si tú tocaras algo para gente que no se relaciona contigo; como si tuvieras un bebé que hace algo y todo el mundo señala con el dedo, y tú dices "¡Esperad! ¡Ese bebé es mío!" Aunque yo todavía no soy padre, creo que la sensación es así. Al menos, yo siento eso con mis canciones.
M.J.: Exacto. Los distintos tipos de música que han sido creados por la raza negra han guiado todo esto: desde el jazz hasta el pop y el rock and roll, hasta el hip hop, lo que sea que digas. ¿Qué piensas de todo esto? ¿Es un regalo divino?
P.W.: Yo creo que, en general, la música es un regalo de Dios. Y (uno de sus fans interrumpe su discurso.) Michael, ¿puedes esperar un momento? (Williams habla con un fan durante unos instantes y luego continúa su conversación con Jackson.) Perdón.
M.J.: (Ríe) Blues, rock and roll, todo tipo de música popular; por ejemplo, el rock and roll lo Chuck Berry, Little Richard y Fats Domino sentaron las bases.
P.W.: Exactamente.
M.J.: Incluso bailar... ¿No crees que es un regalo de Dios?
P.W.: Exacto. Dios nos dio este regalo cuando nos dio el regalo de actuar. Quiero decir: cuando escribes la letra de una canción, estás escribiéndosela a alguien, o para el mundo. Cuando tocas, estás tocando algo para que el mundo lo escuche. Cuando bailas, bailas para que la gente lo vea. Es una forma de expresarte. Y a veces puedes ser un poco más introvertido con este tema, cuando bailas para ti mismo, cuando escribes o cuando tocas, y ni siquiera te planteas lo interesante que puede ser lo que haces, en apariencia, en sonido o en sentimiento, a menos que otra persona te lo diga, o lo grabes y luego vuelvas a escucharlo.
M.J.: Así es. ¿De qué artistas antiguos – no de los artistas cuyas obras escuchamos por la radio hoy – te inspiras desde que eras más joven? Como los artistas a los que tu padre escuchaba. ¿Has aprendido algo de esos artistas?
P.W.: Sin duda. El grupo Isley Brothers.
M.J.: Yo también. Me encantan Isley Brothers y también Sly y el grupo Family Stone.
P.W.: Donny Hathaway, Stevie Wonder.
M.J.: Todos esos que me gustan, a ti también te gustan. (Ríe)
P.W.: Ellos cambiaron la música. Te vuelven loco.
M.J.: Es precioso, precioso. Bueno, ¿dónde vives ahora? ¿Nueva York?
P.W.: Estoy en la costa de Virginia, señor.
M.J.: Virginia, oh. ¿Puedes hacer llegar mi mensaje de amor a Virginia?
P.W.: Sí. Gracias.
M.J.: ¿Y también a tu madre y a tu padre? Porque Dios te ha tenido mucha consideración y te ha dado regalos especiales.
P.W.: Gracias, señor. Y solo quería decirte algo, y no sé si te parece bien que lo diga, pero quiero decirlo porque está en mi corazón. La gente te molesta...
M.J.: Sí.
P.W.: Porque te quieren. Esa es la única razón. Cuando tú haces algo y la gente no se da cuenta correctamente de ello, lo convierten en un problema aún mayor. Y si otra persona estuviera en tu lugar, porque tú eres uno de los genios más extraordinarios que ha existido. Has conseguido más éxito y más gloria que la mayoría de las personas que ha habido en este siglo.
M.J.: Muchas gracias. Es muy amable por tu parte.
P.W.: Lo que tú haces es extraordinario. Cuando cumplas cien años, ellos seguirán hablando de esto y de aquello que hicieron en tu cuerpo. Por favor, créeme: si tú decidieras cubrir todo tu cuerpo con un recubrimiento de cromo, serías tan extraordinario que, independientemente de lo que piensen, la gente vendría allí para verte. Y esto se debe a los pasos que has dado en el mundo de la música y al cambio que has provocado en la vida de la gente. La gente ha traído a sus hijos al mundo con tu música. Has influido en todo el mundo.
M.J.: Muchas gracias. Es como si, cuanto más grande es la estrella, más grande es el objetivo. Cuando te das cuenta de que – no quiero presumir de mí ni hablar de ese tipo de cosas – pero tú te das cuenta de que estás en lo más alto, y te lanzan dardos hacia ti. Incluso Jesús fue crucificado. Las personas que traen luz al mundo, como Mahatma Gandhi, Martin Luther King o Jesucristo, incluso yo mismo. Y mi lema ha sido "Heal The World", "We Are The World", "Earth Song", "Salvemos a nuestros niños", "Ayudemos a nuestro planeta". Y la gente quiere derribarme por esta razón, pero nunca me molesta, porque la base de mis fans se vuelve más fuerte. Soy flexible. Tengo la piel de un rinoceronte. No hay nada que pueda hacerme daño, nada.
P.W.: Bueno, eso es exactamente lo que yo pienso. Solo quiero que sepas que eres increíble, tío. Lo que tú has hecho con la música, desde Billie Jean hasta That's What You Get For Being Polite (canta esta canción).
M.J.: Oh, ¿conoces esa canción? (Ríe)
P.W.: (Canta Jack Still Sits All Alone de Michael)
M.J.: Chico, te sabes todas estas.
P.W.: Cuando haces estas canciones, es para todo el mundo. (Continúa cantando Jack Still Sits All Alone.)
M.J.: (Saca el sonido de una guitarra)
P.W.: Aunque nunca he trabajado contigo, ten en cuenta que eres imparable. Por eso te dije que cuando cumplas cien años, si decides cubrir todo tu cuerpo con un recubrimiento de cromo, por mucho que hablen – y no me importa lo que digan sobre ti, señor – ellos vendrán allí para ser testigos.
M.J.: Hay mucha envidia en todo esto. Yo amo todas las razas, amo a toda la gente, pero a veces el diablo se mete en la gente y se vuelven envidiosos. Cada vez que aparece una personalidad destacada que se sale de los límites de su campo de esfuerzo, la gente siente envidia y trata de derribarla. Pero no pueden hacerlo conmigo porque yo soy muy, muy, muy fuerte. (Ríe). Aunque no lo saben.
P.W.: Lo saben, créeme: ¡lo saben!
M.J.: Si alguien más hubiera sido, ya lo habrían destrozado. Yo soy muy fuerte.
P.W.: Seguro. Cuando tenías diez años no pudieron destrozarte, porque con tu voz y tu genialidad derrotaste a hombres adultos que hacían lo que tú hacías. Y cuando tenías veinte años, te adelantaste a gente que llevaba veinte o treinta años en este campo. Y hoy en día también están esperando a ver qué estás haciendo. Quieren ver a tus hijos, quieren ver tu mundo. Eres extraordinario, y yo quería decírtelo, tío. Y espero que todo esto se publique, porque para mí es muy importante. Y mi deseo es llegar algún día a la mitad de tu nivel.
M.J.: Oh, que Dios te bendiga. Tu trabajo también es muy bueno. Te lo agradezco muchísimo.
P.W.: Gracias, tío.
M.J.: Que tengas un día maravilloso.
P.W.: Tú también, señor.
M.J.: Gracias. Adiós.
P.W.: Adiós.

